Estancia en la UCIN [Parte II]

Nuestra estancia en la UCIN fue de 62 días duros y otros menos duros, pero siempre mirando con optimismo la llegada de cada día; el sumar días y restar días de estancia en ésta.

Nuestro hijo estuvo intubado sólo un día, que esto es una cosa bastante positiva, dentro de lo malo, ya que te advierten que una intubación prolongada supone riesgos para el bebe. Siempre te cuentan las cosas negativas que puedan surgir, para que en todo momento estés preparado para que sepas que existe la posibilidad tanto de lo bueno como de «lo malo».

Nuestro hijo tuvo una evolución bastante buena, y en tan sólo una semana pudimos comenzar con el método canguro. El primer día lo hizo mi marido, a mi todo este tema me asustaba muchísimo y realmente me daba bastante miedo que sacaran a mi hijo de la incubadora y que pudiera pasarle algo, en nuestra presencia. Yo ese día preferí pasar como cada día a la sala de lactancia, dejar la leche en el cajón y salirme a la sala de espera, achacando que estaba resfriada y que mejor no entrar por si las moscas…

Estaba sola en la sala de espera cuando la enfermera que ese día atendía a mi hijo salió a buscarme y me obligó a entrar, cosa que le estaré eternamente agradecida. Solo me dijo, «aprovecha porque cuando estés aquí en medios y en mínimos no podrás entrar siempre que quieras, y a tu bebé no le va a pasar nada malo, así que no me cuentes milongas y ahora mismo para dentro». Al día siguiente, fui yo quien hizo el canguro con nuestro hijo, nunca he disfrutado más en mi vida…

Todo el proceso fue muy bien, tan solo un enterocolitis, donde tuvieron que poner a dieta al bebé y algún que otro ciclo de antibióticos, mas que nada, preventivo, con algunos parones en la carrera que estaba disputando mi hijo, para coger fuerzas y continuar con la marcha, seguir sumando y restando.

Continua… [Parte III]

Estancia en la UCIN [Parte I]

Unas horas después de dar a luz baje a ver a mi hijo. Estaba asustada porque llegara ese momento. Yo pensé que mi visita a la UCIN (Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales) iba a ser solitaria, que habría pocos niñxs y pocos padres por allí; mi marido me advirtió que no era así, pero yo seguía pensando que lo que nos había pasado era poco común, y que habría poca gente con la que compartir esta experiencia.

Nada que ver, la UCIN estaba llena de niñxs, incluso más pequeños que mi hijo. Había dos bebés de 25 y 26 semanas de gestación, también de partos múltiples, de 30 y 31 semanas y otros bebes mayores, con otro tipo de problemas, porque en la UCIN atienden muchos casos que no solo son niñxs prematuros.

En la UCIN hay distintas áreas, empezando por el 4, que es la UCI Neonatal, el 3 es la UCI Pediátrica, el 2 es cuidados medios y el 1 es cuidados mínimos, que es la meta, el llegar ahí significa que pronto regresarás a casa.

Cuando llegas allí, te explican como debes hacer todo, cada día al llegar. Lo primero es ponerse la bata, en la entrada, y accedes a un lavabo donde te lavarás muy bien las manos con jabón, luego las secarás y después pondrás
Sterillium®. Hasta no haber realizado estos pasos, no puedes acercarte a la incubadora.

En el nivel 4, UCI Neonatal, al menos en el hospital donde estuvimos con nuestro hijo, podíamos pasar siempre que quisiéramos, ambos padres. Cambiando esta dinámica una vez que sales a cuidados medios y mínimos, que se accede en cada toma, y después de cada toma una vez que las mamas terminen de dar el pecho, accede el papá para poder ver al bebé.

En el nivel 4, los bebés están en todo momento monitorizados, midiéndole la frecuencia cardíaca y respiratoria, así como la saturación de oxigeno. Cambien tienen, al principio, y hasta que los pediatras así lo consideren, una vía con nutrición parenteral, en el ombligo, que unos días después le será cambiada al pie o al brazo.

Les ponen dentro de unos nidos en las incubadoras, donde les intentas simular el ambiente que tendrían en la tripa de su madre. Por eso es de suma importancia el SILENCIO y la iluminación baja o nula (las incubadoras suelen estar cubiertas por una sabana) en la zona de la UCIN, para lograr tener ese ambiente que puede repercutir en su desarrollo futuro.

Los bebés, como nuestro hijo, debido a la inmadurez de sus pulmones, necesitan aporte de oxigeno para seguir viviendo, pasando por diferentes etapas, como son la intubación, BIPAP, CPAP y alto flujo (OAF), hasta que pueden respirar ellos solos, sin ayuda. Los bebés que superan los 28 días con aporte de oxigeno, se les diagnostica con Displasia Broncopulmonar. Dentro de la displasia hay varios tipos, leve, moderada o severa, esto depende de cada caso.

Continua… [Parte II]

UCI Neonatal Hospital General Universitario de Ciudad Real. Fuente: uclm24.es

Estimulación para la lactancia

No has tenido casi tiempo de asimilar como ha pasado todo, sólo sabes que tu hijo está en una UCI neonatal, en una incubadora y que aun queda un largo camino por recorrer.

Es la primera toma de contacto con todo ese ambiente, y de la única forma que puedes ayudar a tu hijo es intentado estimularte para que el bebé pueda tomar de tu leche, es la mejor opción. Complementaria a la alimentación parenteral que tienen al principio.

Durante mi estancia en el hospital y la etapa de lactancia, utilice un sacaleches MEDELA eléctrico, en casa, y para la estimulación al principio de tener el mio en casa, utilizaba el del hospital un sacaleches MEDELA doble, en el que podía estimularme los dos pechos a la vez.

Al principio, la verdad, es una situación un poco violenta, dado que estas en una sala, con más mamás y sin tu bebé, que realmente es quien deseas que te estimule y todo fuese diferente.

Pero pensar en lo mucho que puedes ayudarle, te anima y te vuelve muy fuerte. Sólo tienes que crearte una rutina como si estuvieras amamantando tu a él directamente. Yo conseguí tener la subida de leche a los 3 días de empezar con la estimulación. El aspecto de la leche cambia. Primero es el calostro que es más denso y amarillento, al contrario que la leche, que es más acuosa y blanca.

Mi bebé , al principio, tomaba muy poquita cantidad, unos 2ml en cada toma, por lo que pude empezar a congelar la leche para cuando el pudiera ir avanzando en la alimentación.

Para la congelación de la leche, utilicé bolsas MEDELA y NUK. En el hospital, te explican muy bien el proceso de como congelar la leche, hasta donde tienes que llevar las bolsas o en que parte del congelador debes guardarla y cuanto tiempo puedes tenerla en el congelador. Toda una ciencia.

Hay que ser constantes, igual que si estuvieras con el bebé a demanda. Aunque se crea que no, también salen grietas, se puede utilizar Crema de lanolina Purelan™ de MEDELA, que no esta contraindicado con la lactancia.

Es un proceso lento y complicado debido a la situación, pero realmente merece la pena, ya que en realidad es lo único en lo que podrás participar de manera activa, junto con el método canguro, en la evolución de tu hijo.

Existe la evidencia bien fundada sobre los beneficios nutricionales para los niños pretermino (OMS: recién nacidos menores de 37 semanas de gestación), incluidos los niños con peso menor de 1500gr al nacer, para quienes se considera la mejor fuente de nutrición.

Los bebés que nacen pretermino tienen una interrupción de la nutrición vía transplacentaria y como consecuencia obtenemos una gran deprivación de los componentes nutricionales y defensivos por parte del prematuro. Por ello los bebés prematuros también necesitan una nutrición parenteral, como dije anteriormente, donde se les incluirán en un suero todos los nutrientes necesarios que el obtendría en la tripa de su mamá. La leche le será administrada por una sonda nasogástrica u orogástrica.

El parto

Tras ponerme el primer ciclo de atosiban, el parto se detuvo y aguante de domingo a martes, de madrugada, sin ningún dolor. Aunque todos los días tenia que bajar a tocos, para que me controlaran. El martes de madrugada para el miércoles, se terminó mi primer ciclo de atosiban, con lo cual, teníamos que esperar para ver como respondía el cuerpo, siendo conscientes que la bolsa estaba rota, y aunque ya me estaban tratando con antibióticos, ya había infección que podía afectar a ambos.

No aguante mucho mas de las 7 de la mañana, para tener que bajar a tocos, empezaban mis dolores. Así estuve todo el miércoles, sin apetito y con el cuerpo muy revuelto. A las 18:00 horas volvieron a ponerme otro ciclo de atosiban, sin apenas notar mejoría. Parecía que ya era inevitable el parto. Tenia infección de orina y empezaban a complicarse mis dolores. Pase toda la noche con dolores, y hasta pobre de mi, pedí un paracetamol, para poder aliviar el dolor de lo que me decían, era una infección de orina… nada que ver con infección… cuando los ginecólogos me vieron, ya estaba dilatada de 6 cm.

Nadie me ofreció poner la epidural. Me imagino, que ya no estaba a tiempo de ello, pero he de decir, que lo peor ya había pasado, y es verdad, que todo eso se olvida, y que luego te recuperas mucho mejor.

Tras una visita rápida de los neonatólogos, explicándonos todo lo que conlleva un parto prematuro, la matrona me dice que tenemos que empezar a poner en practica todo lo aprendido en las clases de preparación al parto, lo cual no me había dado tiempo ni de hacer, puesto que empezaba con esas clases dos semanas después. Ellas son muy buenas profesionales y evitan que te preocupes, y en menos de 2 minutos, me explicó muy brevemente como debía hacerlo. Fueron muy buenos con nosotros y la verdad que lo pusieron muy fácil.

Fue parto natural, con lo que mi marido pudo asistir al parto. Todo fue muy rápido. Había un gran despliegue de profesionales, ginecólogos, matronas, auxiliares, enfermeras, pediatras y neonatólogos.

Tuve la gran suerte de verlo por unos segundos, lo suficientes, para ver cuanto pelo negro tenia, para decirle que era precioso y para entender que el vino para quedarse. Sus papás y él íbamos a luchar mucho para volver a casa juntos. Aquí empieza todo, el gran camino que nos queda por recorrer juntos, y que mama y papa iban a hacer todo lo posible porque fuese bien, aunque eso no estaba del todo en nuestras manos.

En este punto te olvidas de lo idílico, y piensas que en la vida hay muchas más caminos, los cuales no tienen porque se malos o peores que otros, tan solo, son diferentes.

Semana 26

Me encontraba en la semana 26 de gestación, parecía que mis vómitos habían acabado y empezaba a disfrutar del embarazo.

Seguía con mi dieta por la diabetes gestacional e inyectándome como cada mañana la heparina, que me había enviado el hematólogo.

Ya pensaba con ilusión en la preparación de la cuna, el carro, la ropita y todo lo demás que conlleva ir llegando a la recta final del embarazo.

También pensaba mucho en como seria el parto, a lo cual tenia un poco de miedo, pero lo esperaba con impaciencia e ilusión.

Nuestros amigos prepararon una babyshower preciosa, donde nos hicieron muchísimos regalos y mostraron mucho cariño.

Quien nos iba a decir que después de una mañana tan agradable junto con la gente que nos quiere, que todo cambiaría su curso.

Por la tarde, tras tumbarme un rato para descansar, se rompe la bolsa y empieza todo…

Me trasladan a un hospital donde no atienden partos de menos de 32 semanas, y es ahí cuando empiezas a escuchar cosas como, «si nace aquí no sobrevive…». Me inyectan corticoides para la maduración de los pulmones de nuestro bebé y también atosiban, para parar el parto prematuro. Y me trasladan en UVI a un hospital de referencia donde si hay unidad neonatal.

Una vez en el hospital, logran parar el parto durante 5 días, 5 largos días en los cuales piensas y escuchas muchas cosas. Todos estos días sirven para darte cuenta que da igual, que hay cosas que uno no puede programar y que hay cosas que suceden porque sí, y es imposible buscarle explicación alguna.

En mi ultimo toco, en el día donde hacia la semana 26+5 y tras una larga noche de dolores, me dicen que me quedo en observación porque estoy dilatada 6cm. Aquí es cuando empiezan a hacer su papel, lo neonatólogos, donde te cuentan los contras, porque los pros, no hay ninguno ya que tu hijo nacerá en la semana 26+5 y aun le quedarían largos meses en mi vientre, para su maduración.

Te hablan de sus pulmones, de su cabeza, y de un sin fin de dificultades que pueden surgir durante el parto y los dias siguientes a este. A partir de aqui, cada minuto es un paso dado, y cada dia una meta alcanzada.

Mi hijo nació el día 5 de octubre de 2017, a las 13:35h del medio día, un bebe de 26+5 semanas de gestación, con 1230gr y 36.5cm, ahí empieza la lucha por salvar y sacar a delante a un prematuro extremo.

Presentación

Cuando te quedas embarazada, nadie te cuenta los contratiempos que pueden surgir en un embarazo. Piensas que todo va a salir según tus planes, que llegara el día, iras al hospital, darás a luz y como mucho en un par de días regresaras con tu bebe a casa. Pero por desgracia no siempre es así.

Según la OMS, se considera prematuro un bebé nacido vivo antes de que se hayan cumplido 37 semanas de gestación. Los niños prematuros se dividen en subcategorías en función de la edad gestacional:

  • prematuros extremos (menos de 28 semanas).
  • muy prematuros (28 a 32 semanas).
  • prematuros moderados a tardíos (32 a 37 semanas).


El parto inducido y por cesárea no deben planificarse antes de que se hayan cumplido 39 semanas de gestación, salvo que esté indicado por razones médicas.

Por qué se produce el parto prematuro
La mayoría de los partos prematuros ocurren de forma espontánea, si bien algunos se desencadenan a resultas de la inducción precoz de las contracciones uterinas o del parto por cesárea, ya sea por razones médicas o no médicas.
Entre las causas más frecuentes del parto prematuro figuran los embarazos múltiples, las infecciones y las enfermedades crónicas, como la diabetes y la hipertensión; ahora bien, a menudo no se identifica la causa. También hay una influencia genética.

Es aquí, cuando se trunca el desarrollo normal del embarazo, y empieza el largo y duro camino hacia la meta.