Nosotros no pudimos hacer la lactancia tal y como queríamos. En un principio, como ya conté en un post anterior, estimule con sacaleches y conseguí durante mes y medio cubrir las necesidades de nuestro hijo, pero él empezó a comer más y yo cada vez a producir menos.
Nuestro hijo no quería mamar del pecho, era muy pequeño y se cansaba mucho al principio, y a él, le resultaba mucho más cómodo tomar con biberón. Ya en el hospital tuvieron que darle en algunas tomas leche de formula, que aunque al principio cuesta asimilar y te niegas, el niño tiene que comer y tu no produces lo suficiente y lo que él necesita, con lo que empiezas a entender que es lo que realmente importa, y que no pasa nada, lo primordial es que el bebé necesita alimentarse, sea de una forma u otra.
Como he dicho, el durante el primer mes y medio o dos meses de vida tomó leche materna. Debido a lo que he contado anteriormente, empezaron a complementarle con leche DAMIRA, aunque unos días antes de irnos a casa, empezaron a adaptarle a Nutribén® R.N. BAJO PESO, leche de inicio para lactantes desde el primer día, indicada cuando la lactancia materna no es posible o es insuficiente. Nutribén® R.N. Bajo Peso está diseñada para cubrir las necesidades del recién nacido pretérmino y/o de lactantes con bajo peso al nacer. Con esta leche se está hasta los 3kg o hasta que el neonatólogo te indique.

Nutribén® R.N. Bajo Peso
Nuestro hijo y como algunos bebés prematuros (en general) son bastante estreñidos y hay que buscar alternativas a estar estimulándolo día a día. Quisimos evitar, porque así nos lo habían desaconsejado algunos facultativos, la eupeptina, y antes queríamos agotar las posibilidades de encontrar la leche adecuada, que por un lado le fuera bien para su día a día, sin reflujos, ni cosas similares, y que pudiera aliviar ese problema del estreñimiento.
Utilizamos un complemento de BLEVIT L, que es un preparado a partir de extractos solubles de ciruela, tamarindo y kiwi, pero a parte de parecernos un tanto «ultraprocesado», que no le fué bien, y no quisimos seguir con ello.
A todo el problema del reflujo y el estreñimiento, le sumamos los cólicos del lactante. Con lo que para el tema de los cólicos, encontramos al principio y de forma natural, un producto de MAMA NATURA, Colikind®, que son gránulos que se administran antes de cada lactación, bien directamente en la boquita del bebé o disolviéndolos en un poquito de agua. Y también en ocasiones le ayudábamos poniendo calorcito en la zona de la tripa y con masajes.
Una vez dejamos la Nutribén® R.N. probamos Hero Baby Pedialac Digest AE/AC, pero tuvimos que dejarla porque no le fue nada bien. Le daba algo de reflujo y empezó a hacer muchas diarreas. Con lo que decidimos cambiar a Almirón ADVANCE con Pronutra 1, y alternamos con NAN de NESTLÉ, para tener que abandonar ésta última por problemas de reflujo.
Para resolver el problema del estreñimiento, los neonatólogos nos recomendaron mezclar en el mismo biberón cacitos de Almirón ADVANCE con Pronutra 1 con cacitos de Almirón Advance Digest 1, fórmula indicada para bebés con estreñimiento y cólicos. Con lo que al final dimos con la formula final, que era la mezcla de estas leches de Almirón.

Cuando dimos con la mezcla perfecta de leches, empezó a desaparecer el problema del estreñimiento, los cólicos y el reflujo. Aunque esto último tarda un poco en desaparecer.
Nosotros, por prescripción médica, al ser prematuro extremo, hemos estado con ambas leches de tipo 1 durante todo el primer año de vida. Y a partir de los 12 meses, ya nos recomendaron empezar con la leche tipo 3, y nos saltamos la tipo 2. Nuestra ópción, desde el primer día, para la leche tipo 3, fue la leche en brick de NESTLÉ JUNIOR Crecimiento 1+, sin azúcar añadido y sin aceite de palma.
Y para terminar y resumiendo, la lactancia materna es la mejor opción, pero por circunstancias de la vida y dependiendo de cada situación personal, a veces es imposible, con lo que no hay que tener miedo porque tu hijo no vaya a ir igual de bien con estas leches de continuación, ya que están muy logradas para cuidar de nuestro hijos y ayudar a un crecimiento saludable. Pero siempre , sea lo que sea, sois vosotras mismas las que tenéis que decidir, ya sea porque no podéis o porque no queréis. Ante todo hay que aprender a ser tolerantes con las decisiones que tome cada persona, básicamente porque no conocemos las circunstancias que a cada uno, le ha llevado a tomar esa decisión.










